La salud digestiva
la base de una buena salud
El sistema digestivo desempeña un papel fundamental en nuestra salud. Además de digerir y absorber los nutrientes, participa en funciones esenciales como la regulación del sistema inmunitario o el metabolismo. A ello se suma la importancia de la microbiota intestinal, cuya composición depende en gran medida de la alimentación y resulta fundamental para mantener la salud digestiva y el equilibrio general del organismo.
Cuando existe una alteración digestiva, el objetivo no debe centrarse únicamente en aliviar los síntomas, sino en recuperar el equilibrio del sistema digestivo mediante un abordaje nutricional adaptado a cada persona.
Cada problema digestivo tiene una historia diferente. Dos personas con el mismo diagnóstico pueden necesitar estrategias nutricionales completamente distintas. Del mismo modo, muchas personas llegan a consulta sin haber encontrado todavía el origen de sus síntomas, pero con molestias persistentes como hinchazón, gases, digestiones pesadas, estreñimiento, diarrea o dolor abdominal. En ocasiones, estas alteraciones pueden favorecer la aparición de intolerancias alimentarias o repercutir en otros aspectos de la salud.
En todos estos casos, la alimentación se convierte en una herramienta terapéutica fundamental para favorecer una adecuada función digestiva, aliviar los síntomas y, con ello, mejorar la salud y la calidad de vida.
Salud digestiva
- Disbiosis intestinal, SIBO, SIFO
- Hinchazón abdominal
- Gases, flatulencias
- Digestiones pesadas
- Gastritis
- Reflujo gastroesofágico
- Hernia de hiato
- Intolerancias alimentarias
- Histaminosis / Déficit de DAO
- Enfermedad celíaca
- Sensibilidad al gluten no celíaca
- Estreñimiento y diarrea
- Síndrome de intestino irritable
- Enfermedad de Crohn
- Colitis ulcerosa
- Infección por Helicobacter pylori
La salud renal
la nutrición como parte del tratamiento
La alimentación desempeña un papel fundamental en la prevención y el tratamiento nutricional de numerosas patologías renales y urinarias. Adaptar la alimentación a cada situación clínica puede contribuir a preservar, recuperar y mejorar la función renal, reducir el riesgo de recurrencias y mejorar la calidad de vida.
Salud renal
- Enfermedad renal crónica
- Insuficiencia renal
- Litiasis renal (cálculos renales)
- Prevención de litiasis renal
- Cistitis de repetición
- Infecciones urinarias recurrentes
- Alteraciones del metabolismo urinario (hiperoxaluria, hiperuricosuria e hipercalciuria)