La salud de la piel
el reflejo del equilibrio interno del organismo
La piel es el órgano más extenso del cuerpo y constituye una de las principales barreras de protección frente al medio externo. Pero, además de cumplir una función protectora, también puede reflejar el estado de salud del organismo. En muchas ocasiones, determinados cambios en la piel son la manifestación de desequilibrios internos que conviene identificar y abordar.
La alimentación puede desempeñar un papel importante en la salud cutánea. Aunque no siempre es la causa directa de una alteración de la piel, esta sí puede verse influida por procesos como la inflamación, el estrés oxidativo, el equilibrio hormonal, la microbiota intestinal o el estado nutricional, factores que pueden favorecer la aparición o el mantenimiento de determinadas patologías o alteraciones cutáneas.
Como ocurre en el resto de áreas de la salud, el objetivo no es centrarse únicamente en la piel, sino comprender qué factores pueden estar contribuyendo al desarrollo de las alteraciones. Un abordaje integrativo nos permite valorar el organismo en su conjunto y diseñar una estrategia nutricional personalizada que ayude a mejorar la salud de la piel desde el interior.
Salud de la piel
- Acné
- Rosácea
- Dermatitis
- Psoriasis
- Eccemas
- Urticaria
- Hidradenitis supurativa
- Vitíligo
- Caída del cabello y fragilidad capilar
- Alteraciones de las uñas